
¿Qué quieres de mi? Tu que todo lo tienes ¿Qué quieres de mi? Lo quieres todo, no por que la avaricia sea parte de tu ser, sino por que el darte todo es recibir todo de ti… quieres acaso todo aquello que amo, mis seguridades, mis afectos, todo aquello a lo que me apego y que si en ti no fuera no sería… lo quieres todo, y duele este sentir que me lo pidas, porque mi corazón se adueña fácil de lo que si en ti no fuera no sería y se olvida en su deleite del todo que eres tú…y si sufro, es porque no eres mi todo aún cuando te anhelo… y quizás este dolor es tan sólo la confirmación de la lección que intentas enseñarme, del amor al que buscas abrirme, de la estreches de mi corazón que no ama como debería y que en su ensancharse sufre porque es más cómodo estar así cerrado en unas pocas pero tangibles seguridades, bebiendo de la sequedad de sus ilusorias fuentes aunque la sed se mantenga en lo profundo de mis espejismos…
Y podría aquí mismo claudicar y quejarme mientras claudico, reclamar aquello que creo que me pertenece y decirte no de una vez y para siempre; y aún sabiendo que respetarías mi opción y que a pesar de absurda la comprenderías, he de aceptar que no puedo… por alguna extraña razón más profunda que cualquier deseo de mi corazón no quiero decirte no, no puedo decirte no… por el contrario aún en medio de mi dolor y mi refunfuñar es como si anhelara aprender de este dolor y abandonarme en ti, como si encontrara la libertad en esta aparente condena, como si fuese feliz en medio de mi amargura, y como si en medio de tanto revuelo hallara una profunda paz…
A veces parece que ni yo mismo soy capaz de entenderme, pero tu me entiendes, funciona como siempre, en una contradicción aparente, la misma del hacerse último para ser el primero, la de la pobreza que da ocasión a la mayor riqueza, la del perder la vida para encontrarla… si no te amara tanto como te amo no podría estar así como estoy, y si te amara tanto como debiera no estaría así como estoy ahora…